Sabrina Carpenter no aterriza en Chile como una artista en prueba. Llega consolidada, con números que respaldan su éxito y, sobre todo, con un sonido que hoy marca tendencia dentro del pop internacional.
Su evolución ha sido evidente. Tras dejar atrás su etapa televisiva, Carpenter comenzó a construir una identidad musical propia que encontró su punto de madurez en los últimos años. El giro comenzó con Emails I Can’t Send, un disco íntimo y confesional que mostró una compositora más honesta, con letras directas y vulnerables.
Pero fue con Short n’ Sweet cuando terminó de definir su sello: un pop brillante, con estructuras pegajosas, ironía lírica y una mezcla elegante entre sensualidad y humor. Canciones como “Espresso” y “Please Please Please” no solo dominaron rankings, sino que reflejaron su capacidad para combinar melodías ligeras con actitud desafiante.
Su propuesta actual se mueve entre el pop contemporáneo, guiños al soft rock y referencias retro que recuerdan a la sofisticación melódica de los años 70 y 80, todo envuelto en una producción moderna y pulida. Hay teatralidad, hay sarcasmo y hay un claro control de su personaje artístico.
En vivo, ese estilo se traduce en shows dinámicos, con coreografías sutiles, banda en directo y una puesta en escena que equilibra glamour y frescura. No es solo una artista viral: es una intérprete que entiende el escenario.
Sabrina Carpenter se presentará el 13 de marzo en Lollapalooza Chile 2026, como una de las figuras centrales del festival.
Su paso por el Parque Cerrillos promete ser uno de los momentos más comentados del fin de semana, especialmente para quienes siguen de cerca la nueva generación del pop global.
Entradas disponibles a través de Ticketmaster.

