El regreso de Skrillex a Sudamérica no es simplemente una fecha más en el calendario. Es la confirmación de que uno de los nombres más influyentes de la electrónica sigue marcando el rumbo.
Lejos de vivir del recuerdo del dubstep que dominó la década pasada, Sonny Moore vuelve con una propuesta renovada, impulsada por la evolución que inició con Quest for Fire y Don’t Get Too Close, y reforzada con nuevo material lanzado recientemente en 2026. Su sonido hoy se mueve entre el UK Garage, el Jungle, texturas más profundas y una construcción rítmica mucho más dinámica.
Skrillex ya no busca solo el impacto inmediato del drop. Busca atmósfera, transición y tensión. Busca llevar el set a otro nivel.
¿POR QUÉ HAY QUE VERLO EL 15 DE MARZO?
En vivo, Skrillex no viene a repetir fórmulas. Viene a mover el piso.
Su show combina clásicos que marcaron una generación con su nueva etapa creativa, donde cada transición tiene intención y cada momento se construye en tiempo real. No es una playlist disparada: es una experiencia que evoluciona según la energía del público.
El 15 de marzo en Lollapalooza Chile puede transformarse en uno de los momentos más comentados del festival. Porque cuando Skrillex toma el control del escenario, lo que ocurre no es nostalgia: es presente.
No es repetir 2012.
Es entender hacia dónde va la electrónica ahora.
🎧 Si vas a Lolla, este es uno de los shows que no puedes dejar pasar.

