Cuando Colo Colo comenzaba a delinear con calma su pretemporada 2026, una señal desde Argentina encendió las alarmas en Macul. Desde La Plata surgieron versiones que apuntan a un renovado interés de Estudiantes por repatriar a Javier Correa, uno de los pilares ofensivos del proyecto albo para la próxima temporada.
El nombre del delantero argentino aparece como una prioridad para el “Pincha”, que busca jerarquizar su ataque y ve en Correa una pieza conocida, confiable y con pasado en la institución. La información, difundida por el periodista Agustín Zabaleta, señala que las conversaciones ya no están en un punto exploratorio, sino que habrían avanzado más que en intentos anteriores.
Un momento inoportuno para el Cacique
La posible salida de Correa irrumpe justo cuando Colo Colo se prepara para iniciar los trabajos de pretemporada y con un plan de refuerzos ya en marcha. La dirigencia de Blanco y Negro tenía claro el escenario: Matías Fernández y Joaquín Sosa ya están confirmados como las primeras incorporaciones para 2026, en un esquema donde Correa estaba llamado a ser el “9” titular indiscutido.
Sin embargo, el mercado rara vez respeta los tiempos ideales. Y esta vez, el interés trasandino podría obligar al club a recalcular su hoja de ruta antes de lo previsto.
Un contrato que no facilita la salida
Desde el punto de vista contractual, Colo Colo mantiene una posición sólida. Correa tiene vínculo vigente hasta diciembre de 2027 y no cuenta con una cláusula de salida accesible, lo que obliga a cualquier club interesado a sentarse a negociar directamente con la concesionaria.
Aun así, el propio delantero ha dejado una puerta entreabierta. En declaraciones recientes, reconoció que evaluaría una salida si “es lo mejor para mí y mi familia”, una frase que en el mundo del fútbol suele ser una señal clara de apertura a escuchar ofertas.
Impacto deportivo y económico
Si el traspaso avanza, el golpe no sería menor. Para el cuerpo técnico encabezado por Fernando Ortiz, la eventual partida de Correa implicaría rehacer por completo la planificación ofensiva y salir al mercado en busca de un goleador probado, en un escenario sudamericano cada vez más competitivo y con pocas alternativas libres.
En paralelo, el factor económico también entra en juego. Tras un 2025 marcado por ajustes financieros y un presupuesto estrecho, una eventual venta podría transformarse tanto en un alivio como en una necesidad estratégica para equilibrar las cuentas y financiar nuevas incorporaciones.
El factor emocional
A sus 33 años, Javier Correa sigue siendo un nombre atractivo en el fútbol argentino. Su carrera, con pasos por Racing, Estudiantes y Colo Colo, ha estado marcada por decisiones fuertes y desafíos constantes. Incluso, en el pasado no ocultó su admiración por River Plate, club donde aseguró que jugar sería un “sueño”, lo que añade un componente emocional a cualquier movimiento futuro.
Un mercado que puede acelerarse
Mientras el interés de Estudiantes toma forma, en Macul ya saben que no pueden quedarse inmóviles. Si la salida se concreta, Colo Colo deberá reaccionar rápido antes del cierre del libro de pases. Nombres como Luciano Vietto y otros delanteros con experiencia internacional comienzan a sonar como alternativas en el radar albo.
Más allá de si la negociación prospera o no, lo cierto es que el mercado 2026 ya dejó su primer remezón en el Monumental. Y la planificación que parecía estable, hoy vuelve a estar bajo revisión.
