Los incendios forestales que afectan a la zona sur del país siguen generando preocupación y también cuestionamientos sobre su origen. En ese contexto, el geólogo Christian Salazar entregó su análisis, planteando que estos siniestros no responderían a hechos fortuitos, sino que existiría una acción humana directa detrás de su inicio.
Según explicó el especialista, la forma en que se han desarrollado los focos de incendio no coincide con un accidente aislado. Para Salazar, la cercanía de varios de estos siniestros con sectores habitados refuerza la hipótesis de una acción deliberada, descartando la idea de simples descuidos.
El geólogo también puso el acento en la capacidad de respuesta frente a este tipo de emergencias, señalando que, pese al avance en tecnología y monitoreo satelital, persisten fallas en la planificación preventiva. En ese sentido, cuestionó la ausencia o deficiente aplicación de los planes de gestión del riesgo establecidos por la ley de Senapred, lo que, a su juicio, agravó el impacto de los incendios y sus consecuencias, incluyendo la pérdida de vidas humanas y el aumento de personas damnificadas.
Salazar recordó además que, en el caso de Chile, los incendios forestales tienen por definición un origen humano, ya sea por acciones intencionales o por negligencia, precisando que la distribución y reiteración de los focos deberá ser materia de investigación más profunda.
LA POSTURA DEL GOBIERNO
En la misma línea, el presidente Gabriel Boric sostuvo que la gran mayoría de los incendios registrados en el país tienen relación directa con la actividad humana. El mandatario indicó que, si bien las condiciones climáticas pueden facilitar la propagación del fuego, el inicio de los incendios suele estar asociado a conductas irresponsables o intencionales, como quemas no autorizadas, actividades que generan chispas en periodos de altas temperaturas o incluso el desecho de colillas de cigarro.
Paralelamente, las autoridades continúan con las indagatorias para esclarecer responsabilidades. De acuerdo con información policial, la Fiscalía mantiene abiertas varias líneas de investigación, entre ellas un camping que estaría siendo analizado como posible punto de interés en el origen de uno de los focos.
Mientras avanzan las investigaciones, el debate sobre la prevención, fiscalización y responsabilidad humana vuelve a instalarse con fuerza, en medio de una de las emergencias ambientales más complejas de los últimos años.

